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¿Qué es
Customer Relationship Management - CRM?
El mundo ha sufrido
profundas e importantes transformaciones, sobre todo en los últimos cinco años, impulsadas
por el crecimiento de la Internet. Al obtener en la Web un poderoso
canal de comercialización y de comunicación más,
el sector corporativo necesitó revisar algunos conceptos
y reestructurarse. En la era digital, todo es muy rápido.
La concurrencia está a la distancia de un simple clic del
ratón. Para poder competir en ese escenario, no basta con
ofrecer productos y servicios con mejor calidad y precio. Se requiere,
también, conocer al consumidor, ser capaz de satisfacerlo
y no perderlo, después, continuar con la concurrencia. En
otras palabras, se hace necesario saber crear y administrar la
relación con el cliente de tal forma que se genere valor
para la compañía. La gran pregunta es cómo
hacer eso.
No es casualidad que
uno de los temas que más han llamado
la atención de las empresas y que está siendo ampliamente
debatido en los eventos específicos y en medios especializados
sea precisamente el CRM - Customer Relationship Management -, una
filosofía que involucra a personas, procesos y tecnología,
y que contempla la creación de una sistemática para
adquirir mayor conocimiento sobre el cliente a lo largo de toda
la vida de éste y no sólo desde el momento en el
que realiza una transacción comercial con la empresa. Es
un concepto nuevo que no tiene un respaldo propio en el mundo académico,
sino que se ampara en los grandes padres de la Mercadotecnia, entre
los que se encuentran Phillip Kotler (autor del libro Administración
de Mercadotecnia, considerada la bíblia de la Mercadotecnia),
Robert Kaplan y David Norton (autores del libro Balanced Scorecard),
Patricia Seybold (Cliente.com) y Don Peppers y Martha Rogers (autores
de varias obras sobre el one-to-one Marketing o Mercadotecnia de
Relacionamiento)
En términos simples, el CRM puede entenderse como una estrategia
que permite a la empresa tener una visión de su cliente
y, a partir de ahí, saber explorar las oportunidades de
negocio. Para eso es necesario aprovechar todas las interacciones
que la corporación tenga con el cliente en el sentido de
captar datos y transformarlos en información que pueda ser
diseminada por la organización, permitiendo que todos los
departamentos - centro de atención, ventas, mercadotecnia,
dirección, etc. - vean al cliente de la misma forma, o sea,
sepan quién es él, sus gustos y preferencias, cuántas
veces se comunicó, reclamaciones que hizo, sugerencias que
dio, cuánto valor representa para la empresa, entre otras.
Actualmente, pocas corporaciones conocen a sus clientes con esa
profundidad. ¿Y por qué eso es importante? Estudios
hechos en el mercado norte-americano concluyeron que, en un plazo
de cinco años, una compañía pierde la mitad
de sus clientes y gasta cinco veces más en la conquista
de un nuevo consumidor de lo que en la retención de uno
antiguo.
Otro dato interesante
es que un comprador satisfecho comenta su compra con cinco personas,
mientras que uno insatisfecho se queja
de la empresa con nueve. Por esos motivos, los principios básicos
de la CRM sustentan la necesidad de saber identificar, diferenciar
(por su valor y necesidades) e interactuar con el cliente para
establecer una relación de aprendizaje continua y poder
ofrecer una atención personalizada y que sea satisfactoria
tanto para el consumidor, como para la compañía.
Toda la información relativa a esa relación del
cliente con la empresa requiere ser compilada o recuperada en el
momento en el que está ocurriendo el contacto, o sea, cuando
el cliente se comunica, para que él sea reconocido y la
empresa pueda aprovechar ese momento para obtener más información
y también para ofrecer nuevos productos y servicios que
se adapten al perfil de aquella persona en particular. Para eso
es necesario hacer uso intensivo de la tecnología de la
información. Pero no sólo eso, también es
necesario cambiar la cultura de la organización, a través
de capacitación de personal.
Implementar tecnologías de CRM sin hacer el rediseño
de los procesos internos de la empresa y sin crear un modelo de
relacionamiento y de atención al cliente, podrá ser
sólo un proyecto de informatización del centro de
atención o del área de ventas, sin conducir a los
resultados esperados por la organización.
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